La gorra siempre estuvo ahí
Siempre me ha gustado el streetwear de los 2000. Aquella mezcla en la que el hiphop y el punk compartían pantalones anchos, camisetas grandes, cadenas para las llaves y, por supuesto, gorras. Me sentía cómodo en ese cruce de mundos. Había música, actitud y libertad para llevar las cosas a tu manera.
La gorra era mi complemento inseparable. La llevaba prácticamente en todo momento, hasta convertirse en una parte de mi forma de vestir y de reconocerme. Años después, acabaría siendo también el punto de encuentro de muchas de las cosas que me gusta crear.